Ivailo Petrov: pintor búlgaro (1965)

13 de septiembre de 2016

VERSIÓN


Con gruesa piel  ceniza
impermeable
él
cultivó elefantes
multiplicó la especie
los camufló por el territorio.


Con manadas cuantiosas
argumentó la supremacía
se confundió con Zeus
Instaló mazmorras
y cementerios clandestinos.


Fue uno de ellos, el
Jefe hegemónico.


Con sonidos de baja frecuencia
ordenó
trueno de escarmiento
a la distancia.


Las pezuñas quemaron
toda la  hierba fragante.


Durante 'diecisiete primaveras'
las mareas fueron controladas
por hilos conectados con
censura y cadalso.


Obturó labios,
uniformó a la sociedad
clausuró las Alamedas
con su nariz-mano prensil.


No pudo manipular al Sol.


Fue sepultado 'sin condena'
con los innumerables marfiles
hurtados

y ni una sola lágrima.

















 Sociedad- repudio a las dictaduras.


4 comentarios:

  1. Lo intuyo en la metáfora, al elefante, que por esta época asesinó la esperanza, apenas naciente. Lo intuyo en la tarea de abrir socavones bajo la ciudad, para torturar y asesinar a quienes seguían la esperanza sacrificada en La Moneda, y frenar la rebeldía. Cierto, murió sin condena, y con todos los alamares y el fausto hurtado. Que triste el 11 de septiembre, cuando el elefante puso sus patas unguladas sobre la vida.Qué buen poema. Sin caer en el panfleto ni la pancarta, hablando desde el alma herida. UN abrazo. Carlos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Carlos, desde la herida comunitaria escribimos,con distintas metáforas para aplacar el dolor,aunque seguimos viviendo...

      Cariños.

      Eliminar
  2. Tres veces genial, Elsa.

    Por desgracia se repiten y todos siguen el mismo macabro protocolo.

    Mi abrazo y felicitación

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Soco,me alegra que te haya llegado el texto.

      Gracias por tu mirada.

      Cariños.

      Eliminar

-llegas a un Blog Interactivo.

-Me alimento con tu comentario...
Gracias.